Clima
La Región de Murcia presenta las características propias del clima mediterráneo subtropical semiárido. Estas condiciones climáticas se concretan en una temperatura media anual de 18ºC, con veranos calurosos (registrando máximas absolutas de 40ºC) e inviernos suaves (11ºC de temperatura media en los meses de enero y diciembre).
El número de días totalmente despejados se sitúa en torno a 120 y 150 anuales y las horas de sol al año suponen aproximadamente 2.800. En general, las precipitaciones son escasas (aproximadamente 300-350 mm/año) en todo el territorio regional, si bien es un fenómeno frecuente la concentración de lluvias en periodos como la primavera (abril) o el otoño (octubre), siendo el verano una estación eminentemente seca. La Región de Murcia se caracteriza por ciertas diferencias climáticas que pueden hacer oscilar los valores reseñados anteriormente. Como causas de esta disparidad podemos hablar de la orientación y exposición a los vientos dominantes, distancia con respecto al mar o la propia configuración del relieve. Ello hace que las diferencias térmicas entre el litoral y el interior sean mucho más acusadas en invierno. En el litoral no suelen descender de 10ºC, mientras que en las comarcas interiores de mayor altitud no se exceden los 6ºC. En estas comarcas se localiza la mayor densidad de lluvia, con 600 mm de promedio anual.
Playa
Dos mares en una sola costa (el Mar Menor y el Mediterráneo), impresionantes acantilados, paradisíacas y solitarias playas de interminable y blanca arena, animados puertos y calas salvajes de aguas de espejo, más de 3.000 horas de sol al año y suaves temperaturas (incluso en invierno), con una media anual de más de 18ºC. Así es la Costa Cálida, el destino ideal para pasar unos inolvidables días de descanso sea invierno o verano.
Desde el pueblo pesquero de Águilas hasta las blancas dunas de la playa de El Mojón, en San Pedro del Pinatar, se extienden kilómetros y kilómetros de playas y calas solitarias que aguardan al bañista, al navegante, al pescador y al submarinista. Hay además encantadoras y pintorescas localidades pesqueras, como La Azohía o Cabo de Palos, donde perderse unos días; puertos como el de Mazarrón para pasar una divertida noche y disfrutar de una magnífica gastronomía tras un día de playa; paraísos naturales, únicos en el Mediterráneo, a la altura de las playas de Calblanque y Calnegre... y uno de los complejos turísticos más preciados del Mediterráneo: La Manga del Mar Menor, un paraíso entre los dos mares, de playas infinitas de fondos de arena y aguas cristalinas, dotado de una magnífica infraestructura hotelera.
Los amantes de los deportes náuticos encontrarán además uno de los mejores lugares del mundo para practicar vela, piragüismo, natación, esquí, motonáutica, flysurf, windsurf, catamarán, toda clase de actividades náuticas en los numerosos clubes, puertos y escuelas deportivas. La Estación Náutica del Mar Menor y los consorcios de Águilas y Mazarrón ofrecen la posibilidad de alquilar material, contratar cursos de vela y reservar alojamiento en unas condiciones muy ventajosas.
Ciudad
Fruto de su intensa tradición histórica, de la superposición de culturas, de su condición de tierra fronteriza y de paso entre la meseta y las tierras andaluzas, y de su naturaleza como enclave estratégico mediterráneo, la Región de Murcia alberga en su patrimonio un sinfín de testimonios del pasado que la convierten en punto de encuentro entre la tradición y la preocupación por hacerla, día a día, más presente, por mostrarla al visitante. Los numerosos vestigios y yacimientos arqueológicos nos hablan de pinturas rupestres al abrigo de sus cuevas, del periodo ibérico, del esplendor del Imperio Romano y de su precisión urbanística y su gusto por las manifestaciones teatrales, de ciudades visigodas, de medinas árabes, de castillos, torres de vigilancia, de templos e iglesias de la cristiandad, de edificios civiles y militares.
Todo el patrimonio cultural, histórico, artístico y arquitectónico aparece dibujado en la diversidad de oportunidades para ser visto y admirado, ya sea a través de cada espacio temático de la amplia red de museos de la región, ya en los lugares donde fueron erigidos dichos monumentos para su uso. La Región de Murcia se convierte así en una tupida tela impresa donde el pasado queda reflejado, para su contemplación, bajo la forma de vestigios palpables de ese pasado hecho presente.
Murcia, la capital de la Comunidad Autónoma, a orillas del Segura, Cartagena, ciudad portuaria volcada al Mediterráneo, Lorca, la Ciudad de los Cien Escudos, y Caravaca, la Ciudad Santa, aportarán al visitante los argumentos necesarios para elegirlas como su lugar de vacaciones o de estancia en cualquier época del año.
Interior
El interior de la Región de Murcia invita al descanso, el disfrute de la naturaleza, el deporte y la buena mesa. Son estas comarcas de montañas, de caza y bosques, coronadas de castillos, fortalezas, ermitas y conventos. Historias y viejas leyendas adornan estas sugerentes y acogedoras tierras de gastronomía sabrosa y generosa en las que disfrutar de unos días de descanso al aire libre. Rincones tranquilos y sosegados que abren sus puertas al viajero que quiera perderse durante unas horas entre encinas, pinos, robles y sabinas, visitar yacimientos arqueológicos, conocer modos de vida tradicional y sentarse a la mesa para reponer fuerzas con un reconfortante guiso, unas migas, una sabrosa carne, todo regado con una botella de buen vino de la zona, con Denominación de Origen.
A los más aventureros les esperan descensos en canoa, rutas de espeleología, escalada, senderismo, paseos a caballo y en bicicleta. Quien lo prefiera puede aprender a amasar pan, hacer dulces caseros, destilar esencias y licores, cortar miel o fabricar queso. Es cuestión de gustos.
Para descansar después de una agradable jornada en plena naturaleza nada mejor que hacerlo al calor del fuego de la chimenea, o al aire libre si es verano, preparando una sabrosa barbacoa en el horno moruno de las casas rurales que se alquilan en toda la zona, equipadas con todo tipo de comodidades para disfrutar de una estancia confortable. Esta red de alojamientos rurales, incluye, además, hospederías, hoteles, campings, apartamentos, bungalows, así como cabañas de madera. Para todo aquél que busque unas vacaciones diferentes.